Nutrición en el tenis juvenil

Dieta del joven tenista: qué comer y beber antes, durante y después del partido

El tenis no es solo técnica, velocidad y carácter. También es la energía correcta. Un jugador joven puede entrenar bien, pero apagarse rápido en un torneo si entra en la pista con hambre, deshidratado o después de una comida demasiado pesada. La alimentación del tenista debe ayudarle a mantener la concentración, moverse rápido, recuperarse entre partidos y conservar fuerzas durante toda la jornada de torneo. La idea principal es sencilla: la comida antes del partido da energía, la bebida ayuda a mantener la concentración y la resistencia, y la comida después del partido inicia la recuperación. Los partidos de tenis pueden ser imprevisibles: a veces duran 40 minutos y a veces más de dos horas. Por eso el jugador necesita un plan claro de alimentación, no un snack improvisado en el último momento.

1.

Base de la alimentación del tenista

Este artículo ofrece información educativa general, no una dieta individual ni una prescripción de suplementos. Los alimentos y las cantidades dependen de la edad, el crecimiento, la actividad, la tolerancia y la salud. Adaptad los ejemplos a las alergias, las enfermedades y las necesidades alimentarias con un profesional adecuado. Las cifras de nutrientes que aparecen a continuación son ingestas dietéticas de referencia de Estados Unidos, no dosis deportivas adicionales. TTP no ha obtenido una revisión clínica independiente de este artículo.

En los días normales de entrenamiento y torneo, la alimentación debe ser equilibrada. El jugador necesita hidratos de carbono, proteína, grasas saludables, verduras, fruta y suficiente líquido. Los hidratos de carbono son especialmente importantes en el tenis porque dan energía rápida para arrancadas, golpes, peloteos largos y aceleraciones repetidas. Las recomendaciones prácticas de nutrición para tenis señalan que los tenistas deben mantener sus reservas de glucógeno con una ingesta suficiente de hidratos de carbono, mientras que la proteína es necesaria para recuperarse después del esfuerzo.

Buenas fuentes de hidratos de carbono: arroz, pasta, trigo sarraceno, patatas, avena, pan, plátanos, fruta y fruta deshidratada.

Fuentes de proteína: huevos, pollo, pescado, carne, requesón o queso fresco, yogur, queso y legumbres.

Grasas saludables: frutos secos, aguacate, aceite de oliva y pescado.

Las verduras y la fruta no están en el plato solo para que parezca saludable. Ayudan a la digestión, aportan vitaminas y sostienen la salud general.

También existe otro extremo peligroso para un deportista joven: jugar casi sin comer "para sentirse más ligero". En realidad, esto suele llevar a debilidad, irritabilidad, pérdida de concentración y mala recuperación.

Vitaminas y minerales: qué importa para un joven tenista

Las vitaminas y los minerales no dan energía rápida como los hidratos de carbono, pero sin ellos el cuerpo se recupera peor, tolera peor la carga y puede cansarse antes. Para un joven tenista son especialmente importantes el calcio, la vitamina D, el hierro, el magnesio, el sodio y el potasio. En adolescentes que entrenan de forma activa, conviene prestar atención al calcio, la vitamina D y el hierro por el crecimiento, la carga sobre los huesos y el riesgo de déficit.

Calcio y vitamina D

Las cantidades de referencia describen la ingesta diaria total procedente de alimentos, bebidas y cualquier suplemento en conjunto. No son instrucciones para dar a un niño esa cantidad en comprimidos. Las recomendaciones nacionales y el consejo médico individual pueden ser diferentes; utilizad las fichas informativas de NIH enlazadas para entender las cifras y sus límites.

El calcio es necesario para tener huesos y dientes fuertes, para el funcionamiento normal de los músculos y para el sistema nervioso. En tenis esto importa por las arrancadas, frenadas, saltos, deslizamientos y cambios bruscos de dirección. Para niños de 9 a 13 años y adolescentes de 14 a 18 años, una referencia habitual de calcio es de unos 1300 mg al día. Buenas fuentes de calcio son leche, yogur, queso, requesón o queso fresco, kéfir, bebidas vegetales enriquecidas, brócoli, col, sardinas o salmón con espinas.

NIH: ingestas de referencia de calcio y fuentes alimentarias

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio. También es importante para los músculos, el sistema nervioso y la salud general. Para niños y adolescentes de 1 a 18 años, la referencia habitual es de 15 mcg, o 600 UI, al día. Sus fuentes incluyen pescado azul, huevos, algunos lácteos y alimentos enriquecidos con vitamina D. La luz solar también ayuda al cuerpo a producir vitamina D, pero no siempre conviene depender solo del sol, especialmente en invierno o cuando el niño pasa poco tiempo al aire libre.

NIH: ingestas de referencia de vitamina D y seguridad

Hierro

El hierro es necesario para transportar oxígeno por el cuerpo. Si el hierro está bajo, el jugador puede cansarse antes, tolerar peor los entrenamientos largos y perder concentración. Para adolescentes de 14 a 18 años, la referencia de hierro es de unos 11 mg al día para chicos y 15 mg al día para chicas. En las chicas adolescentes el hierro es especialmente importante por la menstruación y el crecimiento.

NIH: ingestas de referencia de hierro y seguridad de los suplementos

Buenas fuentes de hierro son ternera, pollo, pavo, pescado, huevos, hígado, lentejas, alubias, garbanzos, trigo sarraceno, espinacas, frutos secos, pasas, cereales enriquecidos y pan. El hierro de alimentos vegetales se absorbe mejor si se come junto con alimentos ricos en vitamina C: naranja, frutos rojos, kiwi, pimiento, tomate y brócoli.

Magnesio

El magnesio participa en el trabajo de los músculos y del sistema nervioso, ayuda al cuerpo a usar la energía con normalidad y contribuye a los huesos y la recuperación. Para adolescentes de 14 a 18 años, una referencia de ingesta es de unos 410 mg al día para chicos y 360 mg al día para chicas. Fuentes de magnesio son frutos secos, semillas, avena, trigo sarraceno, pan integral, alubias, lentejas, espinacas, plátanos y yogur.

NIH: ingestas de referencia de magnesio y seguridad

Es importante no pensar en el magnesio como una solución mágica para todos los calambres. Los calambres pueden estar relacionados con fatiga, calor, pérdida de líquidos, poco sodio, sobrecarga o mala recuperación. Por eso es mejor mirar la alimentación y la hidratación en conjunto, en vez de buscar una sola pastilla.

Sodio y potasio

El sodio y el potasio ayudan al funcionamiento normal del organismo. Las comidas habituales aportan estos minerales; una sudoración intensa y prolongada puede requerir un plan de reposición más individualizado. Las bebidas deportivas no son lo mismo que las bebidas energéticas estimulantes y no sustituyen habitualmente al agua en la vida diaria.

Alimentos como las patatas, las judías, la fruta y el yogur aportan potasio; las comidas habituales también proporcionan sodio. No añadáis sal indiscriminadamente ni utilicéis una bebida para que un niño siga jugando estando enfermo. Si el jugador se encuentra mal, pedid ayuda médica en lugar de adivinar qué mineral le falta.

Vitaminas del grupo B, vitamina C y antioxidantes

Las vitaminas del grupo B son importantes para el metabolismo energético. No hacen que el jugador sea "más rápido" por sí solas, pero ayudan al cuerpo a usar con normalidad los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas. Sus fuentes incluyen cereales, pan integral, carne, pescado, huevos, lácteos y legumbres.

La vitamina C es necesaria para el sistema inmunitario, el tejido conectivo y la recuperación. Sus fuentes son cítricos, kiwi, frutos rojos, pimiento, brócoli y tomate. Las vitaminas A y E, y otros antioxidantes, es mejor obtenerlos de comida normal: verduras, fruta, frutos rojos, hojas verdes, frutos secos y aceites vegetales.

¿Necesita suplementos vitamínicos un joven tenista?

No compréis un producto de vitaminas o minerales simplemente porque un niño juega al tenis. Empezad por hablar de la alimentación global y de cualquier preocupación con un profesional cualificado. Que un suplemento sea adecuado, y qué producto o cantidad lo sea, depende del niño. Un exceso de vitamina D o hierro puede ser perjudicial; una ingesta de referencia no es una dosis de tratamiento.

La fatiga persistente, la palidez, una recuperación deficiente o un cambio en la resistencia merecen una consulta médica, no un diagnóstico a partir de este artículo. El profesional clínico decide si hacen falta pruebas y cuáles son adecuadas. Los niños sanos no necesitan automáticamente un conjunto estándar de análisis de sangre antes de participar en tenis.

Ejemplo simple de un día

Desayuno: avena + yogur + plátano + frutos rojos.

Comida: arroz o pasta + pollo/pescado + ensalada de verduras.

Snack: requesón o yogur + fruta, o un bocadillo con queso/pavo.

Después del entrenamiento: agua + comida con hidratos de carbono y proteína.

Cena: patatas/trigo sarraceno/pasta + huevos/pescado/carne + verduras.

El calor no significa automáticamente que todos los niños necesiten sal adicional o un producto con electrolitos. Planificad el acceso al agua, la sombra y el descanso, y adaptad la comida y la bebida a las condiciones reales y a la carga de actividad.

La conclusión es sencilla: las vitaminas y los minerales son importantes, pero su función no es sustituir la comida normal. Apoyan el crecimiento, la salud, la recuperación y un juego estable. La mejor dieta para un joven tenista no son pastillas, sino comida regular: cereales, carne o pescado, huevos, lácteos, verduras, fruta, legumbres, frutos secos y suficiente líquido.

2.

El día anterior al torneo

El día anterior al partido no es momento para experimentos. Platos nuevos, comida demasiado picante, comida rápida o alimentos muy pesados pueden estropear cómo se siente el jugador al día siguiente. Es mejor elegir comida normal y conocida, que el jugador tolere bien.

Una buena cena antes del torneo:

  • arroz o pasta + pollo/pescado/huevos + una pequeña cantidad de verduras;
  • patatas o trigo sarraceno + carne/pescado + ensalada;
  • sopa + pan + yogur o requesón.

Es importante no comer en exceso tarde por la noche. El objetivo no es "cargarse al máximo", sino recuperarse con normalidad, dormir bien y entrar al partido con el estómago ligero y buena energía.

3.

Día de partido: desayuno o comida principal

Dejad tiempo para digerir una comida conocida antes de jugar. Una comida unas tres o cuatro horas antes y un tentempié más pequeño cerca del inicio pueden ser un ejemplo útil de organización, no un horario estricto. Ajustad la cantidad y el momento a la edad del jugador, su tolerancia y la hora real del partido; probad el plan durante el entrenamiento.

Opciones adecuadas antes de un partido:

Tres o cuatro horas antes:

  • pasta o arroz con pollo;
  • avena con plátano y yogur;
  • patatas + huevo/pescado;
  • bocadillo con pavo o queso + fruta.

Una o dos horas antes:

  • plátano;
  • yogur;
  • barrita de muesli sin cobertura pesada;
  • tostada con miel o mermelada;
  • una pequeña ración de gachas o avena.

Quince a treinta minutos antes, si hay un poco de hambre:

  • unos sorbos de agua;
  • medio plátano;
  • un poco de fruta deshidratada;
  • un trozo pequeño de una barrita energética si el jugador ya la ha probado antes.

Antes de un partido conviene evitar comida grasa, frita y muy pesada: hamburguesas, patatas fritas, grandes cantidades de embutido, salsas grasas, refrescos con gas y chips. Este tipo de comida puede provocar pesadez, sed y molestias durante el movimiento.

Academia Estadounidense de Pediatría: comida y bebida en torno al ejercicio

4.

Qué beber antes del partido

Beber no es algo que deba hacerse solo cuando ya aparece una sed fuerte. Es mejor empezar el día con agua y beber pequeñas cantidades durante la jornada. La USTA subraya que incluso una deshidratación leve puede afectar la concentración, la reacción y la implicación del jugador, y que con calor o durante un juego largo el agua sola a veces no basta.

El color de la orina puede ser una pista aproximada sobre la hidratación, pero las vitaminas, los alimentos y otros factores pueden cambiarlo. No es un diagnóstico ni debe ser la única medida utilizada. No obliguéis a un niño a beber hasta que la orina sea completamente transparente.

Antes de un partido son adecuadas estas opciones:

  • agua;
  • agua con electrolitos;
  • una bebida deportiva ligeramente diluida si el partido será largo o hará calor.

Las bebidas energéticas y las bebidas con mucha cafeína son una mala idea para jugadores jóvenes. Pueden empeorar el bienestar, el sueño, el ritmo cardíaco y la concentración. Para adolescentes, es mejor construir la energía con comida, agua y recuperación normal.

El calor no significa automáticamente que todos los niños necesiten sal adicional o un producto con electrolitos. Planificad el acceso al agua, la sombra y el descanso, y adaptad la comida y la bebida a las condiciones reales y a la carga de actividad.

Academia Estadounidense de Pediatría: agua e hidratación saludable

5.

Durante el partido

Para actividades más cortas y menos exigentes, el agua suele ser suficiente. Jugar durante más tiempo o con mayor intensidad, el calor y los partidos repetidos pueden requerir alimentos adicionales o una bebida adecuada con hidratos de carbono y electrolitos. No apliquéis automáticamente a todos los niños un objetivo de gramos por hora pensado para adultos; acordad un plan práctico para cada jugador con un profesional adecuado.

En la práctica, puede verse así:

en cada cambio de lado: unos sorbos de agua;

Durante una jornada larga, ofreced pequeñas cantidades de un tentempié conocido cuando sea oportuno y se tolere bien. Tomar un tentempié cada treinta a cuarenta y cinco minutos no es un requisito para todos los niños ni para todos los partidos.

El calor no significa automáticamente que todos los niños necesiten sal adicional o un producto con electrolitos. Planificad el acceso al agua, la sombra y el descanso, y adaptad la comida y la bebida a las condiciones reales y a la carga de actividad.

durante un partido largo: plátano, fruta deshidratada, bebida deportiva o una barrita conocida.

Buenas opciones durante el partido:

  • plátano;
  • pasas o dátiles;
  • tortitas de arroz;
  • barrita de muesli;
  • bebida deportiva;
  • agua con electrolitos.

La regla principal: no probar un producto nuevo por primera vez en un torneo. Si una barrita, bebida o gel nunca se ha usado en entrenamiento, no debe probarse en un partido importante.

USTA: alimentación el día del partido (orientaciones generales sobre tenis, no una prescripción específica para niños)

6.

Entre partidos

Los torneos juveniles suelen incluir varios partidos en un día: individual, después dobles, luego la siguiente ronda. La comida entre partidos depende de cuánto tiempo queda antes de volver a la pista.

Si queda menos de una hora para el siguiente partido:

  • plátano;
  • yogur;
  • fruta deshidratada;
  • un bocadillo pequeño;
  • bebida deportiva;
  • agua.

Si hay una o dos horas:

  • bocadillo con pollo/queso;
  • una pequeña ración de arroz o pasta;
  • tortilla con pan;
  • avena;
  • yogur + fruta.

Si hay tres horas o más:

una comida normal: arroz/pasta/patatas + proteína + una pequeña cantidad de verduras.

Entre partidos, el jugador no debe comer demasiado. Un estómago lleno dificulta correr, arrancar con fuerza y respirar con normalidad. Pero saltarse la comida por completo también está mal: el segundo partido se pierde muchas veces no solo por técnica, sino por falta de energía.

7.

Después del partido o entrenamiento

Después de jugar, ofreced líquido y una comida o tentempié conocido con hidratos de carbono y proteínas. Tenerlo disponible en unos treinta a sesenta minutos puede facilitar la organización, especialmente si otra sesión está próxima, pero no es un plazo tras el cual la recuperación deja de funcionar. Mantened también en el plan las demás comidas del día.

Buenas opciones después de un partido:

  • yogur + plátano;
  • bocadillo con pollo o queso;
  • arroz/pasta + carne o pescado;
  • tortilla + pan;
  • requesón o queso fresco + fruta;
  • batido con yogur, plátano y frutos rojos.

Después de un partido duro no basta con confiar solo en un refresco dulce o chocolate. Pueden dar una subida rápida de energía, pero no resuelven la tarea de recuperación.

Academia Estadounidense de Pediatría: comida y bebida en torno al ejercicio

8.

Qué poner en la bolsa de tenis

Un joven tenista debe tener siempre comida y bebida disponibles. Un torneo puede retrasarse, un partido puede empezar más tarde y quizá no haya una cafetería normal cerca.

Kit mínimo:

  • botella de agua;
  • electrolitos o bebida deportiva para calor y partidos largos;
  • uno o dos plátanos;
  • barrita de muesli;
  • fruta deshidratada;
  • bocadillo;
  • yogur o requesón en una bolsa térmica;
  • un snack salado ligero si hace calor y el jugador suda mucho.

Es mejor preparar la bolsa por la tarde o la noche anterior, en vez de buscar comida cuando el jugador ya está en las pistas.

9.

Ejemplo de alimentación en día de partido

El siguiente horario es un ejemplo para un partido previsto a las 10:00, no una prescripción. Ajustadlo a la programación real, el apetito, las alergias y las necesidades del jugador. Si el partido se retrasa, reconsiderad la comida y la bebida en lugar de seguir el reloj mecánicamente.

07:00-07:30: desayuno: avena con plátano, yogur, agua.

09:15: snack ligero: medio plátano o una barrita pequeña, unos sorbos de agua.

Durante el partido: agua en los cambios de lado y, si el juego se alarga, plátano o bebida deportiva.

Después del partido: yogur + fruta o un bocadillo, agua.

Si el segundo partido es dentro de dos o tres horas: una pequeña ración de arroz/pasta con pollo.

Por la noche: una cena normal con hidratos de carbono, proteína y verduras.

10.

Errores principales

El error más común es entrar en la pista con hambre. El segundo es beber solo cuando el jugador ya tiene mucha sed. El tercero es comer comida pesada justo antes del partido. El cuarto es probar nuevas barritas, bebidas o suplementos el día del torneo. El quinto es pensar que la nutrición importa solo a los profesionales.

En realidad, la nutrición ya importa en el tenis juvenil. No sustituye el entrenamiento, la técnica ni el carácter, pero ayuda al jugador a mostrar lo que realmente puede hacer.

11.

Conclusión

Una alimentación correcta para un tenista no es una "dieta deportiva" estricta ni renunciar a la comida normal. Es una rutina clara: comer con antelación, beber con regularidad, llevar un snack para el partido, recuperarse después de jugar y no experimentar el día del torneo. Para un joven tenista, el mejor plan de alimentación es el que da energía, no molesta al estómago, encaja con el horario de partidos y ya se ha probado en los entrenamientos.

No utilicéis la restricción de alimentos para que un jugador en crecimiento pese menos al competir. Los problemas persistentes de alimentación, crecimiento, fatiga o recuperación necesitan una valoración cualificada. Si un jugador se encuentra mal con el calor, detened la actividad y buscad ayuda adecuada; un tentempié o una bebida deportiva no sustituyen una valoración.

Este artículo ofrece información educativa general, no una dieta individual ni una prescripción de suplementos. Los alimentos y las cantidades dependen de la edad, el crecimiento, la actividad, la tolerancia y la salud. Adaptad los ejemplos a las alergias, las enfermedades y las necesidades alimentarias con un profesional adecuado. Las cifras de nutrientes que aparecen a continuación son ingestas dietéticas de referencia de Estados Unidos, no dosis deportivas adicionales. TTP no ha obtenido una revisión clínica independiente de este artículo.